lunes, 20 de octubre de 2014

A veces lo más bonito se dice con el tiempo.


A veces lo más bonito se dice con el tiempo. A veces puede que pase el tiempo, o años pero cuando alguien está destinado a estar contigo, vuelve a aparecer. Vuelven los mismos sentimientos, vuelve el amor al qué dijimos adiós. Esa sonrisita mía puede que me delate...y puede que nuestros corazones sientan lo mismo por el otro y se queden en silencio. Y quizás simplemente nos falta tiempo, para saber que realmente queremos estar juntos. A veces es que creemos no estar en el buen momento. Y nos da miedo correr riesgos. Queremos saber si la otra persona también siente lo mismo o si nosotros mismos sentimos algo por la otra persona. Cuando la tienes en frente, se detiene el tiempo, solo te importa el momento, y cuando habláis todo tiene sentido, se acercan vuestros labios lentamente i sientes ese deseo incontrolable de no dejar de besarlo jamás. Sientes su respiración y el tuyo, os abrazáis como si hubierais esperado mucho tiempo para esto y demostrando que echabais mucho de menos este amor...te lleva andando poco a poco hasta la cama y te vas dando cuenta que ya no hay más ataduras, hay confianza, hay amor, todo lo que os habéis callado y hoy estáis hablando solo con gestos y miradas y demostraciones. Dejan desear que ojalá todo lo callado pudiera demostrarse día a día. Pero se llegaba a la cama, el se recostó a un lado y ella encima, se besaron durante mucho tiempo, el tocaba su cara, sus mejillas, besaba su cabeza, sus mejillas, su brazo, su mano, ella no podía creerse que alguien al que tanto a amado y esperado por fin volvían a estar juntos después de mucho. se sentía el ambiente muy caluroso, y respiración rápida de ambos, no importaba nada más que ellos. No importaba quien tocara al timbre, ni quien abriera la puerta. Solo ellos y el momento que nunca más se iba a olvidar. El Reencuentro. El amor que no termina. Se quitaron la ropa, y se besaban lentamente por el cuerpo, esa chispa, esas mariposas revoloteando. Ese deseo de unirse en uno. Solo ellos. Al ponerse más el día, él se levantó junto con ella y se volvieron a vestir. Algo había cambiado, eran ellos. No lo sabían, al menos no lo demostraron pero ambos se aman. Y quizás no lo van a decir. Él la cogió de la mano, entraron en el ascensor y se besaron, durante mucho tiempo, no se querían separar, toco su cuerpo por última vez, al menos ese día o quien sabe si habrá otro debieron pensar. Y se despidieron... Con una sonrisa pícara lo dos. Y es que a veces, una sola tarde puede convertirse en uno de los mejores días de tu vida. Y ni el tiempo, puede decir que no volveréis a reencontraros juntos. A veces el destino solo quiere que esperes un largo tiempo, pases por diferentes etapas para que luego vuelvas con la persona destinada y sepas el valor y la importancia que tiene ahora para ti o tendrá. No hay nada más bonito que lo que el destino tiene preparado para ti.

Porque a veces, lo más bonito, se dice con el tiempo.
- Ylenia Miller