lunes, 4 de abril de 2016

Dos corazones, dos sentimientos




Pensé que podría sobrevivir, creí que lo tenía todo bajo control, todo sobre mis manos pero no fue así. Tenía dos corazones, tenía dos personas, dos personalidades juntas, dos estados de ánimo, en uno estaba contento, feliz, enamorado con ganas de comerse el mundo, estaba ilusionado con ganas de que le amaran, le abrazaran, le mimaran, le ayudaran a ser mejor persona que ayer. La otra estaba destrozada, se sentía vacía, sola, se veía completamente sola...el bosque era su salvación a los problemas, a la vida, a él. Inmersa en un mundo en el que la superficialidad es lo primero, inmersa en las personas que solo les importa con cuántas personas han estado esta noche, mañana o pasado...en donde no quieren ataduras, en donde tienen que demostrar lo bien que les va la vida que llevan saliendo noche tras noche con diferentes mujeres u hombres, mintiendo a esas personas, fingiendo que tu eres solo la única persona para ellos y luego repiten lo mismo a más personas. Cómo sorprenderme de que al fin y al cabo todos huyamos lejos con nuestros dos corazones lejos a un lugar donde esas personas no van a llegar. En un lugar donde uno es libre e independiente, en donde no te harán daño, porque la naturaleza nunca va a herirte, porque mientras tu estés en él, tus dos corazones seguirán siendo uno. Por eso escogí tener mis dos corazones encerrados en un bosque.