lunes, 15 de noviembre de 2010


Quiero abrir los ojos todas las mañanas del resto de mi vida y verte a mi lado. Quiero hacerte el desayuno los domingos. Quiero que hagamos una lista con todo lo que nos hace falta y ir a comprar al supermercado a principios de mes. Quiero esperar a que vengas de trabajar (o que me esperes tú) y contarnos las anécdotas del día. Quiero quedarme dormida en el sofá y que me acaricies el pelo. Quiero discutir contigo por una tontería. Quiero que los días que te toque madrugar más que a mi, me des un beso en la frente antes de marcharte mientras yo me hago la dormida. Quiero visitar contigo ciudades extranjeras. Quiero hacerte un millón de fotos (como mínimo) y quiero contarte cómo me gustaría decorar nuestra habitación. Quiero ir a dar uno de mis paseos por la playa a las 9 de la noche en invierno. Quiero que te enfades conmigo y me mandes a dormir al sofá, y volver a la habitación a las 4 de la mañana, tropezar con un armario, y meterme en la cama como que no ha pasado nada, mientras tú haces como que sigues dormido y sonríes. Quiero hacer un planning con las tareas de la casa que nos tocan a cada uno, y que ninguno de los dos queramos planchar. Quiero oír un "te falta mucho" acompañado de golpecitos en la puerta del baño. Quiero gritarte un "¡¡sorpresa!!" el día de tu cumpleaños mientras intento que no descubras cuál es la sorpresa. Quiero cuidarte cuando estés enfermo y quiero que me odies de vez en cuando por poner esa música que sólo te gusta a ti mientras te saco la lengua y hago un intento de bailar. Quiero indignarme por cualquier tontería y quiero que me abraces muy fuerte y no me sueltes nunca. Yo no te soltaré. Sólo quiero abrir los ojos cada mañana del resto de mi vida y verte a mi lado, lo demás es de relleno...