martes, 29 de abril de 2014


A lo largo de los años vi, como personas que quería iban cambiando. Y como personas que amaba, me iban decepcionando. También escuche hablar mal de mí, a personas que ni siquiera me conocen. Pero lo que mas me dolió fue escuchar hablar mal de mí, a personas que me conocen de verdad. Fui orgulloso, y quizás haya perdido mucho por orgullo. Me lastimaron personas que jamás pensé que lo harían. Y muchas de ellas, me demostraron que no les importe, que a veces, hay que caer, golpearse bien las rodillas contra el suelo, para aprender. Para aprender, que cualquiera te puede fallar, que la amistad y el amor, son solo palabras, que se aprender a valorar. Y que una vez que te fallan, ya no se puede volver a confiar.